Es muy importante conocer la relación que hay entre nuestra calidad de sueño y el aumento de apetito, ya que ello conlleva a una recomposición corporal, aumentando el tejido graso y disminuyendo la masa muscular. Tener unos buenos hábitos de sueño nos ayudarán a tener más regulado nuestro apetito.

¿Sabías que el descanso está íntimamente relacionado con nuestra composición corporal?

Diferentes estudios a lo largo de los años han estudiado la relación entre la buena/mala calidad del sueño relacionado tanto con el apetito y la saciedad, los hábitos alimentarios y con la composición corporal, produciendo una disminución de la masa muscular y aumentando el contenido de masa grasa.

Hay evidencias obtenidas en distintos estudios clínicos controlados y de investigación básica experimental que demuestran que la cantidad o calidad deficiente del sueño puede desencadenar a corto plazo a alteraciones de tipo metabólico y conductual, llevando a una sobre ingestión de alimentos y al aumento de peso.

Por el contrario, durante la fase de sueño, se llevan a cabo los procesos de reparación celular, de descanso y de organización de memorias. 

https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-15232013000200007

Debido a nuestro estilo de vida actual, cada vez la hora de sueño se ha visto más atrasada. ¿Cuál es la consecuencia más inmediata? la reducción de horas del sueño, afectando también a niños y adolescentes, justo cuando se ha visto aumentada la incidencia de obesidad y diabetes en este rango.

¿Por qué dormir menos horas o tener un peor descanso hace que la composición corporal empeore?

Pues tal y como se registra en diferentes estudios, las personas que trabajan por la noche como las personas que se desvelan a lo largo del sueño, se aproxima un aumento de cantidad de comida ingerida durante la noche de aproximadamente el 65% del día

Y para finalizar, aquí dejamos una serie de tips para empezar a mejorar esa higiene de sueño:

  • La práctica de meditación nos puede ayudar a tener una mejor calidad de sueño, al igual que conectar con las señales de hambre y saciedad
  • Alejarnos de las pantallas un par de horas previas al momento de descanso y alejar un poco las comidas de las horas de sueño, tendrán un impacto positivo
  • Mantener unos horarios regulares de cena y momento de ir a la cama también será beneficioso para poder tener un mejor descanso
  • Además, según el Instituto del Sueño, leer nos ayuda a reducir la ansiedad, ralentiza el ritmo cardiaco y alivia la tensión muscular, ayudando a alcanzar un sueño más reparador 

Maria José Alonso Berenguel
Dietista-nutricionista. Experta en educación nutricional.
Especializada en nutrición y deporte. Tratamiento de la conducta alimentaria.

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